Identificó que el trasfondo del conflicto radica en la molestia social por la mala calidad del combustible, la anulación del impuesto a las grandes fortunas y el distanciamiento del Ejecutivo respecto a sus bases electorales
publicado en 15 / Jun / 26“El malestar social es profundo. Si el Gobierno opta por el desgaste, el movimiento ya ha llegado a un tope de expansión sostenida en la movilización campesina que, por ahora, no le permite ganar”, afirmó la exautoridad en un artículo compartido a través de su cuenta de Facebook.
Replicó este domingo el enlace de su artículo publicado en el medio argentino Página/12 sobre la crisis boliviana y sus causas. En dicho texto, identificó que el trasfondo del conflicto radica en la molestia social por la mala calidad del combustible, la anulación del impuesto a las grandes fortunas y el distanciamiento del Ejecutivo respecto a sus bases electorales.
Ex vicepresidente Álvaro García Linera analizó el prolongado bloqueo de caminos que golpea al país y aseguró que la medida ha “llegado a un tope de expansión sostenida” que, “por ahora, no le permite ganar”. Sin embargo, advirtió que la movilización sostenida en el sector campesino es una muestra de que “ya no es posible una Bolivia sin los ‘indios’”.
“Lo cierto es que esta lucha por la defensa de la ciudadanía indígena conquistada recién se inicia. Se volverá a repetir por oleadas, según los ciclos agrícolas, hasta lograr algún tipo de inclusión o triunfo. No estamos ante la ‘última batalla’ de una época que se va, como sucedió con el poderoso sindicalismo obrero en 1986”.
Trabajadores campesinos son los principales movilizados en los distintos puntos de bloqueo que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, junto a la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia – Bartolina Sisa. Ambos sectores son determinantes en esta extrema medida de presión, de la cual también forman parte la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) y grupos afines a Evo Morales.
La movilización tiende al fracaso debido a que no cuenta con “la adhesión movilizada de nuevos sectores de la ciudad de El Alto y de algunos barrios populares de la ciudad de La Paz”.
“Pero, después de casi 40 días de parálisis del transporte, caída de la actividad comercial, desabastecimiento y exorbitantes precios de los alimentos, es muy difícil que esa movilización urbana acontezca”, consideró en su análisis.
El escenario actual demuestra que la presencia indígena es irreversible y aclaró que este conflicto no será la última batalla de este movimiento.
“Ya no es posible una Bolivia sin los llamados ‘indios’. En ocasiones de articulación virtuosa de programa y liderazgo, ellos podrán gobernar a todo el país. En ocasiones de crepúsculo de liderazgos y fraccionalismos políticos, como sucede ahora, no gobernarán, pero podrán definir quién no va a gobernar”, afirmó el ex vicepresidente García Linera.